Un nuevo estudio sugiere que el campo magnético protector de la Tierra puede haber desaparecido hace 565 millones de años, pero se restauró debido al fortalecimiento del núcleo interno, lo que impidió la extinción de la vida en nuestra planta.

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La magnetosfera de la Tierra se extiende hacia el espacio y desvía la mayor parte de las partículas con alta energía del Sol, que de otro modo bombardearía la superficie de nuestro planeta, haciéndolo prácticamente desagradable para la vida. El geomagnetismo ocurre en el interior de la tierra, donde hay un núcleo sólido de hierro y níquel cuya superficie alcanza los 5,500 grados Celsius.

Está rodeado por un fluido externo del núcleo cuyo material se enfría y se disuelve continuamente y forma capas sólidas en el medio. Esto causa la mezcla de la aleación caliente conductora en el núcleo líquido y crea un campo geomagnético.

Las huellas del magnetismo en las antiguas rocas ricas en hierro sugieren que el campo magnético de la Tierra ya existía 4,200 millones desde el año. Primero, esto fue generado por un núcleo completamente líquido y en ebullición cuya temperatura en algún punto comenzó a disminuir gradualmente, causando el deterioro de la magnetosfera a un nivel peligroso para la vida en el planeta.

Restauración del campo magnético

Aunque el núcleo de la Tierra es inaccesible para la investigación directa, todos los cambios en el campo magnético global se reflejan en la orientación de las partículas de ciertos minerales ricos en hierro. En el marco del nuevo estudio, los investigadores analizaron los cristales de plagioclasa y el clinopyrox, que se formaron hace 550-600 millones de años en la parte oriental de Quebec (Canadá).

Los cristales mostraron que en ese momento la magnetosfera experimentó tiempos difíciles, luego se debilitó y cambió su polaridad diez veces más rápido de lo que está sucediendo ahora. Sin embargo, después de un tiempo (hace unos 565 millones de años), el proceso se detuvo y de repente comenzó a desarrollarse en una dirección completamente diferente. Entonces el campo magnético del planeta comenzó a recuperarse. Los autores del nuevo estudio sugieren que este cambio drástico se debió a la solidificación del núcleo interno de la tierra.

Cabe señalar que la etapa de debilitamiento de la magnetosfera coincide con la primera extinción masiva, la “erradicación de los organismos ediacales” ocurrió hace 540 millones de años. Por otro lado, la posterior restauración y mejora del campo magnético coincidió con el siguiente paso importante en el desarrollo de la vida: la explosión cámbrica de la biodiversidad, durante la cual aparecieron los antepasados ​​de todo tipo de animales modernos.

H/T – Vaaju