This handout photograph taken on September 2019 and released by Clinatec Endowment Fund (fonds de dotation Clinatec) on October 3, 2019, shows French tetraplegic 'Thibault' as he stands while wearing an exo-skeleton at Clinatec laboratory at the University of Grenoble. - Paralysed since a fall four years ago, 'Thibault' now manages to direct the movements of an exoskeleton by thought, a kind of motorized armour. A first by French researchers, which opens up important perspectives for paraplegics. (Photo by HO / CLINATEC ENDOWMENT FUND / AFP) / RESTRICTED TO EDITORIAL USE - MANDATORY CREDIT "AFP PHOTO / FONDS DE DOTATION CLINATEC - CLINATEC ENDOWMENT FUND" - NO MARKETING - NO ADVERTISING CAMPAIGNS - DISTRIBUTED AS A SERVICE TO CLIENTS

Thibault perdió la movilidad de las cuatro extremidades hace cuatro años, pero hoy es capaz de dirigir los movimientos de un exoesqueleto, una especie de armadura motorizada, a través de su mente. Un avance llevado a cabo por investigadores franceses, que abre importantes perspectivas para los tetrapléjicos.

No dejes de ver: Crean cola robótica que ayuda a mejorar la agilidad y el equilibrio de las…

«Es un mensaje de esperanza para las personas en el mismo estado que yo: hay cosas posibles, aunque tengamos una importante discapacidad», explica a la AFP este joven francés de 28 años, primer paciente de un ensayo clínico llevado a cabo por Clinatec, un centro de investigación biomédica del CEA, en Grenoble (centro-este de Francia).

El prototipo, fruto de diez años de investigación de varios equipos, funciona con unos electrodos implantados en el cráneo que «captan las señales enviadas por el cerebro y las traducen en señales motoras», explicó a la AFP Alim-Louis Benabid, profesor emérito de la universidad Grenoble Alpes.

En el caso de las personas con parálisis en las cuatro extremidades por una fractura en la columna vertebral, «el cerebro sigue siendo capaz de generar las órdenes que en general hacen que se mueven brazos y piernas, pero no hay nadie que los ejecute», agregó el especialista en neurocirugía, autor principal de un estudio publicado en The Lancet Neurology.

Las heridas en la médula espinal comportan una tetraplejia (parálisis de los cuatro miembros) en alrededor del 20% de los pacientes.

El caso de Thibault es una «prueba de concepto»: los investigadores mostraron que era posible captar correctamente esta actividad eléctrica de forma continua y transmitirla casi a tiempo real y sin cables hacia el ordenador, que las decodifica.

Aún así, todavía queda un largo camino por recorrer antes de que este exoesqueleto pueda utilizarse en el día a día.

H/T – Noticias24