Descubren una ofrenda con 11 cocodrilos de más de 2.000 años en Egipto

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Los arqueólogos responsables del hallazgo creen que el destinatario de la ofrenda fue Sobek, el dios cocodrilo al que se le atribuía la creación del río Nilo.

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Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Jaén (España) descubrió en Qubbet el Hawa, una necrópolis egipcia reservada para nobles y gobernantes a orillas del Nilo, una ofrenda de más de 2.000 años de antigüedad compuesta de 11 cocodrilos, uno de ellos momificado, comentó a El Mundo Alejandro Jiménez, líder de la excavación que trabaja en la zona.

Jiménez aseguró que no esperaban encontrar nada más, puesto que ya habían llegado prácticamente al borde de la colina de Qubbet el Hawa, conocida también como el Valle de los Príncipes, donde habían estado excavando. Sin embargo, y para su sorpresa, hallaron la entrada a unas cámaras que permanecían intactas, lugar en el que fue hecho el descubrimiento.

De las once osamentas de cocodrilo excavadas, 10 habían sido empacadas «sin respetar su forma original».

No obstante, una de ellas estaba embalsamada y cubierta con vendajes de lino que fueron consumidos por las termitas, por lo que solo quedan algunos restos adheridos a la piel del reptil, explicó el arqueólogo.

Los científicos sospechan que las ofrendas las hicieron devotos de la zona en honor a Sobek, la deidad cocodrilo al que la cosmovisión egipcia le atribuye la creación del río Nilo y asocia con la fertilidad.

La ofrenda se encontraba a unos cinco metro de la tumba de Shemai, hermano de uno de los más notables gobernadores de Elefantina de la dinastía XII.

Además, junto a los reptiles fueron encontrados dos ataúdes policromados carcomidos por las termitas. Había también el enterramiento de un niño datado de principios del Reino Nuevo que sería el resultado de una reocupación, señala el investigador.

A pesar de que la datación exacta de los cocodrilos aún no ha sido realizada por un arqueozoólogo, por el modo en el que estaban almacenados y comparándolos con referencias textuales que pudo encontrar el equipo de arqueólogos, Jiménez se atreve a decir que la tumba pertenece al período romano.

H/T –  Redhistoria