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Un nuevo negocio funciona en Madrid desde hace sólo unos meses. En su interior suena música jazz, tiene unos 100 metros cuadrados. Podría tratarse de cualquier nuevo bar o pub, un lugar de relax para tomarte una copa después de un duro día de trabajo. Sin embargo, este local  alberga el primer club de masturbación masculina en grupo que existe en España y el segundo registrado en Europa.

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«Pajas entre colegas» es el nombre del local , para ofrecer sesiones de masturbación con una duración de 3 horas en las que entran hasta 70 hombres.

Esta iniciativa ya existía en Estados Unidos. Según el diario ‘El País’, un hombre llamado Nacho G decidió llevarlo a la capital española.

Para poder entrar a este club existe una mensualidad y también unas reglas de comportamiento.

El pago es de 20 euros al mes  o 235 euros anuales .

El diario «El País» se ha hecho eco de la apertura de este negocio y sus peculiaridades. Como todo club tiene sus normas. Nada de sexo oral u anal entre los socios. Y es que este lugar no es un sitio destinado exclusivamente a un público homosexual. ”La presencia de hombres heterosexuales en estos clubes es un hecho, yo mismo lo soy”, cuenta Nacho, de 43 años. Él es el fundador de este club y quien dirige el negocio. “Muchos hombres que vienen a nuestros eventos están casados o con novia y son felices con sus parejas. A mi juicio lo que buscan es lo que yo llamo la hermandad fálica. Esto no es nada nuevo, es perenne y universal, al igual que la masturbación masculina», cuenta.

Durante la práctica de la masturbación, los hombres sí pueden besarse o masturbarse mutuamente. Un código de color en las pulseras indica si aceptas que otra persona te toque o si prefieres que no lo haga.

Este lugar es una novedad en España, pero no en otro país. Desde los años 90 hay registrados varios «clubes de pajas». Actualmente, hay 25 abiertos: 18 de ellos están Estados Unidos, dos en Australia, dos en Canadá, uno en Inglaterra y ahora el de Madrid, recientemente inaugurado

En opinión de Nacho, «el placer al masturbarte es personal y depende de ti, pero también puede conectarte directamente con otros hombres que disfrutan masturbándose». Y en ningún caso lo ve como un tipo de infidelidad hacia una posible pareja: «La masturbación en grupo no tiene nada que ver con el sexo y así lo ve mi pareja, como colegas que comparten tiempo de ocio”.

H/T – Cactus24