Entre mis nueve y doce años pertenecí a los Testigos de Jehová, Congregación del Playón, Macuto, Venezuela.

Como ven por la edad no fui yo quien tomó esa decisión. Mi mamá (siempre una buscadora espiritual) decidió probar algo fuera del catolicismo, motivada por una misionera estadounidense llamada Miralisse.

Y fue así como empecé a acompañarla al Salón del Reino con mis hermanos, no una sino hasta dos veces a la semana durante esos años. Mis hermanos (de 7 y 4 años) eran tan tremendos que mi mamá optó por no llevarlos, así que fui yo su único acompañante.

Pude conocer y sentir esa secta por dentro: tenaces, incansables, fanáticos. Parece que me vieron potencial, porque empezaron a prepararme para el “ministerio”, para el activismo religioso. Una reunión los martes, pequeña, en la que se estudiaba y comentaba La Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras ¡versículo por versículo! Recuerdo que estuvimos incontables semana desmenuzando el libro de Daniel.

Los sábados predicábamos. Eso me gustaba, porque significaba subir los cerros de Naiguatá y visitar barrios que eran sin duda menos peligrosos que los actuales. Yo iba con un adulto que me tutoraba, con mi camisa manga corta y corbata.

− Buenos días [señora o señor], en la mañana de hoy estamos un grupo de personas llevando las Buenas Nuevas del Reino a esta comunidad. Hoy estamos ofreciendo La Atalaya y el ¡Despertad!…

Lo que sucede en la Tierra refleja lo que ocurre en el cielo.

Lo anterior se le atribuye a Hermes Trismegisto, hace tres milenios. Si aquí en el mundo hay problemas es porque allá arriba también los hay. El nuestro es un período de suspenso, de frágil equilibrio, de padres idos a “hacer una diligencia”. Esto se lo atribuyo yo a Charles T. Rusell, precursor de los Testigos de Jehová.

Charles Taze Russell en 1911. Foto de WikiCommons.
Charles Taze Russell en 1911. Foto de WikiCommons.

Si recuerdo bien la teología de Russell, sofisticada por posteriores revisiones, se saltan el Génesis y van directo al libro de Job con algo cercano a: Antes de la creación del ser humano, en el cielo hubo una rebelión. El orden de Jehová (nombre derivado de Yahvé) se vio desafiado por un hijo en pie de guerra. La pregunta fue: “¿Por qué adorarlo a Él en vez de a mí”. Era Luzbel, un ángel superdotado entre los superseres. Luzbel fue renombrado Lucifer y latinizado a Satanás o Diablo.

Hay un dato curioso respecto al Diablo: es otro hijo de Dios, menos poderoso y excelso que el Elohím (Cristo), pero en la misma línea.

Visto así, Cristo y Satanás son hermanos.

Los domingos a las 5:00pm ocurría la reunión principal de la semana: una hora de conferencia y luego el estudio de La Atalaya.

Una persona iba a mi casa a darme estudios particulares los jueves, lo que obligaba leer y estudiar previamente un libro. No obstante, mi cerebro rehusaba a la intensa infusión de dogmas.

Una fuerza disruptiva para entonces fue Hermann Hesse, cuya obra Demian cayó por casualidad en mis manos. Una lectura no siempre cómoda de ese pequeño relato me inoculó una duda religiosa que me ha acompañado siempre, para bien o para mal.

Los Testigos de Jehová son una secta fanática.

Te vigilan. Si no íbamos un domingo se acercaban en la próxima reunión a mi mamá: “Hermana ¿qué le pasó que no la vimos el domingo, todo bien?” Incluso urdieron un plan para “atrapar” a mi papá:

− Lo único que tienes que hacer es invitarlo. Aquí nosotros nos encargamos.

Una vez fue mi papá. Lo recibieron del Superintendente hacia abajo, lo saludaron, celebraron, convidaron. Sin duda se sintió muy bien ese día: “Lo vemos la semana que viene ¿no?”. “¡Claro!” dijo mi papá, pero con su callada inteligencia, como dicen en mi pueblo, “se pintó de colores”. Mi papá siempre ha promovido la libertad de pensamiento, no se opuso a este experimento religioso de mi mamá pero, obviamente, también exigió respeto para su catolicismo nominal (no visitaba una iglesia, creo, desde que lo bautizaron).

De vuelta al conflicto primigenio: Dios, en vez de destruir a Satán o quizá porque no podía, decide ejecutar una compleja jurisprudencia celestial.

Crearía unos seres muy inferiores a los ángeles, casi ciegos y sordos en comparación, para ver con qué “oferta” se quedaban: Jehová o su némesis. Es en la Tierra y no en el Cielo donde se decidiría el conflicto ético entre YHWH (las siglas de Jehová) y el Mefistófeles. Eso responde una de las preguntas fundamentales de toda teocracia: “¿Por qué Dios permite la inicuidad?” Pues porque tienen que pasar muchas cosas antes que Dios pueda destruir al Inícuo, que tiene tarjeta blanca para actuar versus unos Testigos a los que les tiran la puerta en la cara.

Era la justificación que Dios se autoimpuso (o le impusieron los ángeles, pero ésa es mi especulación) para destruirlo con razón. Dios crearía una descendencia (el pueblo judío) que llegaría al Mesías, quien al morir siendo pecador y luego resucitar, derrotaría al Diablo en una sucesión de batallas espectaculares con dragones de siete cabezas y demás.

Pero la batalla física estaba supeditada al triunfo moral de Dios en el corazón del ser humano, triunfo que en la Biblia se muestra patéticamente comprometido por una tendencia irremediable a pecar. Con Cristo venía la oportunidad de romper el círculo vicioso, pero alguien tenía que decirlo al mundo y promover que ocurriera.

En otras ocasiones fuimos a las Asambleas, grandes encuentros regionales en estadios tipo plazas de toros (recuerdo Maracay, Barcelona y San Cristobal, y también Aruba).

En cierta forma hicimos “turismo religioso”. Para mí lucían monumentales, con todo ese fervor y fanatismo juntos. Recuerdo escenificaciones de episodios bíblicos, lo demás era –hay que decirlo- soporífero para quien no tiene “la llama del Pentecostés”.

Los testigos creen que hay 144.000 personas, ello es, nacidas humanas que irán al cielo. Son los “ungidos”. Incluyen a los Apóstoles, mártires, santos y, por supuesto, a Charles T. Russell y subsiguientes Superintendentes y misioneros muy destacados. En las Revelaciones se dice que pertenecen a las tribus de Israel, pero los testigos lo reinterpretan, se incluyen y abrogan el criterio para decidir quién es ungido y quién no. Ignoro ese criterio, pero el caso es que son considerados santos en nuestro planeta y futuros moradores del cielo con Cristo.

Una vez fuimos a Barcelona (Anzoátegui, Venezuela). De vacaciones, pero mi mamá insistió en asistir a un “Memorial”, la única “misa” que celebran los Testigos al año. Se conmemora la muerte de Cristo un 14 de Nizán (entre marzo y abril, cuando hay luna llena), en una misa muy austera, con música y cánticos, más oscura que el resto de las reuniones y se pasa el pan y el vino por toda la sala.

Ese día, en un Salón del Reino al que llegamos preguntando, había una gran algarabía rayana en el histeria. De boca en boca se informaba que en primera fila, rodeada por los superintendentes, estaba una ungida, nada más y nada menos que ¡una de las 144.000! que visitaba Venezuela, enviada por la Watch Tower (nombre de la organización que los engloba) para exhortar y para predicarle a los predicadores.

Yo me sentí en un evento histórico: una santa vestida probablemente en Sears, pero con la serenidad y la mirada extendida de los iluminados. Yo era pequeño, la gente de pie, se me perdía entre las espaldas. Entre hombros y caderas la vi pasar, apenas el rostro aparecer y desaparecer un par de veces hasta abandonar el Salón. No tengo evidencia de su santidad o de que tenga un ticket junto a los 144.000, pero sentí y lo he creido por años, que vi el rostro de una mujer poseida por el Espíritu Santo.

Un salón del reino que encontré por casualidad en Queens, N.Y., con arquitectura tipo tabernaculo.

El Nuevo Testamento (o su reescritura) tampoco deja bien parados a los judíos y a los humanos en general.

Cristo generó un interés local importante, pero igualmente su pueblo, los romanos o ambos, no reconocieron en Cristo al Hijo de Dios sino a un profeta más con peligrosas provocaciones al establecimiento judío.

El conflicto ético (¿A quién adora el ser humano, a Dios o al diablo?) es una especie de plebiscito. No adorar a Dios es un voto directo al demonio. Así que el Cielo no tuvo más remedio que lanzarse en campaña “electoral”. ¿Cómo? Pues con la Biblia, obviamente, sobre todo la traducción de los testigos, de principios de los 1960 y, segundo, con la misión de convencer a la gente para que “vote” por Jehová según los preceptos de la Watch Tower.

Un día mi mamá decidió bautizarse, que es como hacerse ciudadana del país de los Testigos.

En una Asamblea en San Cristobal, en la arena de una plaza de toros, hizo fila hasta una piscina portátil donde un pastor la sumergió en el agua fría por unos segundos. Debo confesar que me dio miedo, algo inextricable me hizo temer perderla, entregada de lleno a dar testimonio “a gente de todas las naciones”.

Porque hay urgencia de contar la “verdadera” historia, hay que dar “pruebas” de que cada alma recuparada redundará en salvación individual y global.

Dios y Cristo necesitan “testigos” de este drama secreto, lejano pero cercano a la vez. Gente que se pare en el estrado del mundo y, cuando le pregunten, por ejemplo: “¿Dios existe, quién es, qué se propone?” Digan: “¡Sí, se llama Jehová y se propone esto y esto y esto para el mundo”.

Eso es testificar, aunque nadie o pocos pregunten. Los Testigos son respuestas buscando preguntas; respuestas que la gente elude. Y así no les abren la puerta; los evitan en las plazas; les advierten con pequeños letreros. Los misioneros del Salón son sinónimo universal de fastidiosos, de monólogo repetitivo e imposibilidad de aceptar un no como respuesta.

Los Testigos ven la suya como La Verdad y no pueden entender cómo la gente rechaza la liberación frente a sus propios ojos.

Déjenme ilustrar brevemente la desesperación que siente un Testigo de Jehová de buena fe ante el rechazo casi general a su misión.

testigos

Imagine un tren que viaja a altísima velocidad. Sus pasajeros celebran una fiesta y están demasiado ocupados en comer, bailar y tomar. Alguien se sube al techo con unos largavistas y mira que un puente en la lejanía se ha caído, de modo que si el tren no se detiene se precipitará al abismo.

El hombre baja desesperado a advertir que hay que frenar el tren, pero nadie le hace caso, incluso los operadores brindan con licor. El hombre, frenético, trata de convencer a quien tenga cerca pero lo ignoran, lo esquivan y finalmente lo amenazan con encerrar en un cuarto bajo llaves. El hombre se lanza por una ventana y, a pesar de golpes y raspones, cae a salvo en el suelo.

Desde allí, aún adolorido pero a salvo, mira con tristeza cómo se aleja el ferrocarril a su inevitable destrucción. Pues así se siente un Testigo al ver que usted y yo evitamos el contacto visual y hacemos una elipsis al caminar para impedir siquiera que tengan una oportunidad de predicarnos.

Por otro lado, ofrecen interpretaciones heterodoxas del cristianismo.

Russell y los subsiguientes líderes de la Watch Tower siempre marcaron distancia con la comunidad protestante y evangélica, un poco a la manera de los mormones.

Si usted le pregunta si son protestantes casi los ofenden, dado que no tienen dudas sobre ser los mismísimos Testigos del Altísimo.

Según ellos Cristo no murió en la cruz, sino en un “madero de tormento”, un poste vertical. También creen que se fue al cielo en cuerpo físico. No aceptan transfusiones de sangre porque Jehová prohibió la ingesta de sangre en el Génesis.

El Fin del Mundo comenzó en 1914, con la I Guerra Mundial, el “Tiempo Señalado de las Naciones” y, cuando se cumplan ciertas señales (guerras, terremotos, hambrunas, wait!) vendrá el Har-Magedón (o Armagedón), la destrucción del sistema de cosas.

Luego pasa un montón de cosas confusas: Cristo derrota al Dragón pero lo encierra por mil años, luego lo suelta para que tiente a los humanos otra vez y, al final, limpieza étnica y mandan al horno al dragón y a los pecadores. Al final, resurrección de la carne y vida eterna. Listo. Allí viene un mundo perfecto que la Watch Tower lo muestra como gente en jardines, de todas las razas, abrazando incluso tigres ahora salvajes. Como toda secta o religión, los Testigos son anticientíficos, para ser más justos, selectivamente científicos.

Gracias a ¿Dios? nos mudamos de Macuto a Caracas, cuando yo tenía 11 años.

En la capital ya el Salón del Reino quedaba más lejos y, probablemente, la modernidad de la ciudad terminó de vaporizar mi interés. Mi mamá había entendido una cosa o dos sobre la religiosidad, el sectarismo, la restricción de la libertad de pensamiento y el fanatismo.

La secta quedó atrás, pero no tanto. Igual que esa culpa y esa búsqueda interminable de expiación de la Biblia se imbricó inextricablemente en la civilización occidental, así mismo los Testigos le dieron forma a mi teología infantil, a mi primera conciencia ética y proporcionaron simbología que he usado a lo largo de mi trabajo literario.

Los veo con simpatía en las plazas, esperando al incauto que no tiene preparado el “tengo prisa, disculpe”, y una que otra vez me he detenido a conversar. Les produce cierta maravilla desprevenida discutirle su teocracia con las mismas armas.

Antes de terminar, debo decir que los Testigos (digamos de “a pie”) son en general, gente decente.

Creen sinceramente lo que predican y muchos lo viven. Esa religión me ayudó a estudiar la Biblia intensivamente, al punto de engullir el Pentateuco y el Nuevo Testamento, además de largas partes del monumental libro de Job y muchos versículos de otros, lo cual ha sido muy importante para mi cultura general.

Lo que más me marcó: la tragedia ¿redimida de Job?, Daniel y sus visiones psicotrópicas, los evangelios pero sobre todo las cartas del Apostol Pablo que reescribió el cristianismo para globalizarlo.

Paradójicamente, esa experiencia desató en mí consecuencias completamente opuestas a las esperadas: duda ante las autoridades místicas; antidogmatismo; amor por la libertad de pensamiento y la convicción de que la búsqueda espiritual es una individual. Una forma inconsciente de oponerme al adoctrinamiento fue un impulsó a probar la marihuana. No recuerdo porqué, pero ocurrió.

(Es increíble la cantidad de jóvenes Testigos conocidos que, al desertar, tuvieron períodos de intenso hedonismo, uso de drogas y alcohol e incluso flirteos con lo delictivo. Lo mío excluyó lo delictivo, se los juro).

Cuando los comparo con sectas políticas demasiado conocidas (y dañinas) en Venezuela y otros países, noto elementos comunes (aunque los Testigos son más honestos e incluso bien intencionados en comparación). Algunos paralelos:

  • Sumisión a una autoridad superior indiscutible.
  • Monopolio de unos pocos “ancianos” de la interpretación de esa autoridad.
  • Monopolio del perdón de los pecados.
  • Reescritura de la cultura dominante, en este caso, la Biblia.
  • Grandes consignas: “Los 144.000 Ungidos”; “La Nueva Sión”; “Gog-de-Magog”, “Babilonia la Grande”.
  • Ritos: cánticos, memoriales, escenificaciones bíblicas.
  • Adoctrinamiento intensivo y sin tregua. Si es a temprana edad, mejor.
  • Proclamación de una “moralidad superior” que separa a los Testigos del “resto”.
  • Uso de pensamiento y discurso únicos: “Made in The Watch Tower Society, Brooklyn, New York”.
  • Vigilancia (espionaje) para que ninguna oveja se salga del carril.
  • Trabajo de calle (predicación en plazas y calles).
  • Atención a los más pobres (80% de la predicación era en las zonas de menos recursos).
  • Recompensas intangibles (vida eterna, espiritualidad, éxtasis pentecostal).

En fin, fue una época interesante. Un niño que se estrena en sociedad con visiones apocalípticas y un entrenamiento apostólico. Un ángulo heterodoxo de la religión dominante. Un primer encuentro cara a cara con la pobreza de nuestra Latinoamérica. Una sacudida interna que me hizo el rebelde intelectual y espiritual de hoy y de siempre.

Creo que soy una de las pocas personas en el mundo que ve a unos Testigos de Jehová en la plaza y le provoca sentarse con ellos a conversar un rato…

 


 

 

Original de “Fernando Nuñez-Noda” publicado en www.ciberneticon.com

 

Resumen del texto, no soy Testigo de Jehova pero me crié con ellos, y a mi jamas me obligaron a nada debe ser que mis padres si tenían muy claro su estado espiritual,pero el señor en el texto lo explica muy bien su madre tenia serios problemas espirituales, cosa que se deriva de una familia con serios problemas, lamento mucho que al señor su madre le a dejado este gran problema espiritual, por eso el todavía tiene y siente la necesidad de hablar con los Testigos de Jehova, que Dios lo Bendigas y lo acompañe en su camino.

muy buenas noches he leído con detenimiento ese relato del escritor y realmente he podido observar que tiene ciertos vacíos que quedan en las tinieblas lo cual no a clara realmente el titulo que tiene el escrito y les digo realmente los testigos hacen un trabajo excelente en lo que concierne a predicar la palabra de DIOS y creo que si los cristianos tomáramos ese ejemplo mas personas conocieran del señor JESUCRISTO y su gran ministerio que fue dar a conocer a su padre celestial JEHOVA aquí en la tierra por ese motivo dice a Tomas cuando el le dice muéstranos al padre que todo el que lo a visto a el a visto al padre y todo el que visto al padre lo avisto a el por que el fue el que vino del padre para que a prendiéramos de lo que nadie podía enseñarnos ya que jamas hablaremos de lo que no sabemos amenos que alguien nos lo enseñe y por ese motivo es que la biblia no es un libro no es una guía la cual esta compuesta en su estructura de 66 libros los cuales se interpretan así mismo para convertirse en la mas grande guía a lo que concierne a sabiduría, conocimiento, entendimiento, claridad, visión, meta, y propocito los cuales tienen que ser enseñados por alguien que los conozca claramente para que los que son enseñados tan bien adquieran estos conocimientos para caminar por el camino que marca la guía que es la palabra de DIOS las cual fue enseñada asta a los grandes hombres de la antigüedad y ahora a todo el que busca en ella estas cualidades y sigue la guía la cual es la palabra de DIOS en la cual encontrara la verdad y entonce hablaremos de lo desconocido lo cual ahora conocemos y de lo que conocemos de eso hablamos por ese motivo la palabra de DIOS dice que de la llenura del corazón habla la boca por ese motivo doy gracias a DIOS

Mejor así te definiera porque eras una persona que fingía algo que no sentía, muy frustrado, siento pena por ti que nunca hayas desarrollado una personalidad propia, molesta por tu mamá porque te haya obligado, uno como madre debe saber lo que tiene, un cuando un árbol nace torcido jamás su rama endereza, los Testigos de Jehová son de corazón, ama lo que hacen, son en su mayoría muy gentiles aplican muchos principios… Jehová quiere calidad no cantidad.

Este enunciado, me hizo recordar, mi infancia adolescencia, y adulto, y hasta corregí, la palabra inocuidad por iniquidad, que era la que mas llegue a escuchar pero las dos valen, lo único que les puedo decir. es que has, lo que tu corazon te diga, pero dentro del parámetro de lo justo, sin hacerle daño a los demás y menos a ti mismo, no es sano seguir una doctrina, del cual no te llena, que no te sientes como quieres sentirte, que hasta le estas faltando a Dios. Jehová, es puro, el sabe como te sientes, y sabe, todo. Así que, algunos, testigos de jehova dejen de juzgar a los demás, algunos son tan hipócritas que llevan dos vidas, una en el salón, y otra en su vida cotidiana.Por otra parte, les digo: Yo prefiero un mundo lleno de testigos de Jehova, que la colectividad total que existe hoy día. Porque? porque a pesar de sus errores como todos, tienen mucho principios o valores, como el respeto, la honradez, y en algunos caso sinceridad, no son ladrones, ni tienen maldad, con los animales ni con la gente. Hoy día no soy TdeJehova, para mi fue un capitulo cerrado. Hoy día soy, quien me hubiese gustado ser tiempos atrás, porque siento que, como persona,he desarrollado mi vida personal, mi mente esta abierta, se escuchar a los demás, soy mas humilde, así que el a verme retirado de esta religión, fue un paso 100% efectivo para sentirme bien conmigo y hasta con Jehova, que no solo es el Dios de ellos, porque están allá calentando la silla en el salón, y predicando, sino el esta, con quien lo considera bien de corazon, sus acciones para con los demás, incluyendo al que llaman ellos mundanos que son igual que ellos nacidos en este mundo.Ah! la repuesta que me de un testigo de jehova de esto ya lo se.

Buenas tardes, hago énfasis en esto y estoy totalmente de acuerdo con el escritor de este artículo “(Es increíble la cantidad de jóvenes Testigos conocidos que, al desertar, tuvieron períodos de intenso hedonismo, uso de drogas y alcohol e incluso flirteos con lo delictivo. Lo mío excluyó lo delictivo, se los juro)”, Pues conocí a alguien que desertó (por un tiempo) y tal cual bebía como si el alcohol fuera a acabarse y cometió otra estupideces, para luego de un año creo volver a ser Testigo de Jehová, por eso no creo en ellos, aunque mi padre que en paz descanse lo fue y fue un Testigo de a pie, buena gente como pocos, como escribe el autor en el texto.

La Biblia dice que en los últimos días se verían cosas nunca antes vistas, creo que esta es una de ellas, blasfemia y apostasia Job 8:13 “Así son los senderos de todos los que olvidan a Dios,
y la mismísima esperanza de un apóstata perecera”. No era vigilarte lo que hacian es simplemente preocuparse por ti y cuidarte. con la finalidad de que no te alejes de Dios, para que? para que no caigas en los placeres de este mundo, desviarte y olvidarse que existe un Dios llamado Jehova que nos ofrece vivir en un mundo mejor. Al parecer a las personas de hoy día se les hace mas fácil creer en objetos, imágenes, practicar el ocultismo y espiritismo, que creer en Jehová Dios y en su hijo Jesucristo.

Felicito al autor de este articulo, su ilustración fue tan real, que me hizo remontarme a mi niñez cuando por decisión de mi madre, fui estudiante de la Biblia con los llamados Testigo de Jehova; con la única diferencia de este gran amigo, que a mi me dio estudio una ungida, según ellos, de hecho fue la única que comió del pan y tomo del vino, en la celebración que hacen anualmente, llamado memorial, creo. Verdaderamente que son personas honestas, responsables y muy dadas; sin embargo, sus ojos no ven mas allá de lo que NO esta escrito en la Biblia; son esclavos de la lectura, pero todo lo enfocan en la parte religiosa; sin tomar en cuenta, que es un libro místico, donde habla de un ser supremo, un hijo y un espíritu que solo ahí hace referencia, donde quien crea, tendrá la salvación eterna en un paraíso, pero quien no crea, sera castigado; por cierto, para su conocimiento hay muchos libros de otras religiones parecidos a la biblia y con mucha mas antigüedad (El Tora y Talmud, El Toote Ching, El Bhagvaidgita, El Kitab, El Libro de Sumaras, etc).No soy quien para juzgar, pero tengo elementos de sobra y hablo con mucha propiedad, que la religión es uno de los monstruo de la Sociedad humana, los mas grandes genocidios de la humanidad han sido perpetrado en nombre de la religión. Los testigos de Jehova, forman parte de esas religiones que solo buscan llevar esperanza de vida, mas allá de la muerte a pobres personas, que solo tratan de justificar su existencialidad, bajo dogmas místicos y contradictorios, lo peor del caso que seguirán naciendo mas religiones, porque el hombre desechara las antiguas y creara nuevas, porque de alguna manera hay que tener control y poder a través de las creencias o la fe. Reto a cualquiera que me contradiga esto, pero con hechos históricos demostrables. Por favor, para aquellos creyentes que me quieran descalificar, les pido no ser tan básicos llamándome apostata, incrédulo o cualquier otro descalificativo sin sentido, solo para recriminar lo que aquí asevero.

No están ahí xq quieren ser libres? Y no se supone q en Dios hay libertad q Cristo vino al mundo a dar libertad? Entonces para q van a ser testigo de johova sino se sienten libres?

No soy testigo de JEhova, a quien doy la gloria y alabanza, a ti padre amado en el nombre de nuestro señor JEsucristo, pero me acabo de dar cuenta que le estas cayendo a charla a la gente, primero la conmemoracion de la muerte de Jesus, no es una misa, como hablas en tus pocos de estupideces, tampoco es un pastor el que bautiza en esta congregacion, x que el termino pastor es el nombre que utiliza el lider de cada iglesia criatiana evangelica que no tiene que ver con los testigos, te burlas palpablemente de las escrituras ojo con eso, asi que te sale el chacal de la trompeta, documentante antes se estar cayendole a embuste a la gente

Son unos apostatas eso no es así mi mama es testigo y siempre lo ha sido y es lo más organizado que se pueda encontrar y son muy unidos y son los únicos q aplican la biblia no soy corruptos y satánicos como ustedes o las demás religiones. Lo mejor es ser testigo. Van hacer destruido.

HAY UN NOMBRE QUE AN TRATADO DE OCULTAR LOS RELIGIOSOS UN NOMBRE SOBRE TODO NOMBRE EL NOMBRE DEL PADRE CREADOR. LA BIBLIA LO DICE OCULTARAN MI NOMBRE Y DICE TAMBIEN OID Y ESCRUDIÑAR. SI TE ADOCTRINAN Y NO ESCUDRIÑAS DEFENDERAS MUCHAS MENTIRASQUE EL HOMBRE DE LA MALDA ADISTORCIONADO.PROFUNDICEN LAS ESCRITURAS Y SUS TRADUCCIONES Y HALLARAS LA VERDAD OCULTA…..

que apostatas. claro no estan ahi por q quieren ser libres y no rendirles cuenta a dios como hacen algunas religiones q matan y violan y no les dicen nada aqui no aqui se le expulsan.
no somos perfectos pero tratamos de hacer la voluntad de JEHOVA DIOS ¡

fui testigo de jehova y ciertamente, me sentia vigilada, todo paso debia notificarlo, pues era madre soltera y la tentación estaba siempre al acecho, ellos no dejaban de preguntarme cosas de mi vida personal, a veces me sentia muy incomoda y pasado un tiempo me llego un rayito de luz y me pregunte, es esto lo que Dios quiere para mi? renuncie, fui practicamente perseguida, pero encontre la paz que buscaba, mi religión es el amor, ya no pertenezco a una sociedad que dice llamarse el pueblo de Jehova y que además pecan de arrogantes y orgullosos, pues, si no piensas como ellos no tienes la oportunidad de una vida mejor, eso es lo que ellos afirman. hoy vivo y me siento libre.